
Ahora vamos a invertir el destino de las cartas ocultas. Todo igual, pero él con KK y ustedes con AA. ¿Cuánto van a ganar en esta parada? Todo.
Se entiende que este ejemplo se presentó a los efectos puramente teóricos. Jamás verán una situación como esta en la práctica. Sencilla mente, nadie tiene tal capacidad de lectura.
Como ven, un jugador así sería capaz de limitar las pérdidas a su mínima expresión en las manos que estuviera perdiendo y llevarlas al máximo cuando estuviera ganando.
Póker perfecto es sinónimo de LDM perfecta.
Ir al mazo cuando hay varios rivales y no se tiene nada, es muy fácil. Ni siquiera sería necesario tomarse demasiadas molestias en leer manos. Los problemas se presentan cuando se posee algún tipo de combinación, pero se teme que sea inferior a la que tiene el contrincante. Mientras más alto el juego, más difícil resultará largarlo. Por lo tanto, si era perdedor, más abultadas serán las bajas materiales. De ahí el dicho: “Peor que no tener nada es tener el segundo juego”.



